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jueves, diciembre 29, 2011

Mi propio Platero



¿Debiera acaso estar agradecido?
Mas cierto es que este sucedido lloro,
al punto de que incluso lo deploro
y llego hasta a tenerlo aborrecido:

Siguiendo un argumento conocido,
el plectro me ilumina Platayoro,
jumento de un rebuzno muy sonoro
de gris el pelo con manchas teñido.

De vuelta yo a mi casa, va esa musa,
su boca se hace en mi bolsillo intrusa,
y torna, ay pena, en alfalfa mi cuaderno.

La mía se lamenta, así, profusa
y al burro grita que, ya seco o tierno,
no era forraje mi poema eterno.

domingo, diciembre 25, 2011

Eructo de un Poeta




En la Luna, poema, te adivino,
buscando inspiración, el astro observo,
la pluma tiembla cual volcán soberbio
al tiempo que aguarda el furor divino.

Y pienso, si llega, rimar tan fino,
vestirte de tan bello y noble verbo,
y darte un ritmo de tan bravo nervio
que serás sutil y exquisito vino.

Clavada en mis pupilas he la esfera,
esperando estoy tan sublime parto
que mi alma de inquietud se desespera.

Un mal eructo emito y, triste, aparto
la pluma. Y pues mi panza tengo huera,
es del astro del que debo estar harto.

jueves, diciembre 22, 2011

Una Flor y un Perro





A la hermosa primavera un saludo
(de una boca vegetal, labios grana)
sin dicha, vio su ocaso esta mañana;
que siga viva al amanecer dudo.

Pues se arrimó a esta flor un peludo,
guiado por rudeza y cierta gana,
y a la brisa, un pie elevado, temprana,
sobre su tez vil lluvia arrojar pudo.

Aunque simple y sin intención aviesa,
ciego a sus encantos, ay, la flor mata
por culpa de la doble catarata.

Así, el falso artista cuando expresa
lo que en el banco con su arte ingresa,
como este can es cuando alzó su pata.

domingo, diciembre 18, 2011

Libre


Dedico este soneto a la gente 
a la que no he sabido entender.

Luis Rafael García Lorente



Un solo amor, vino es de soledad
que pronto nos embriaga de egotismo;
solo una meta, un áureo conformismo;
solo una entrega de alma, una maldad.

Por eso os digo esto, escuchad:
que amar a muchos es un altruismo,
y es libre el que lo sienta en sí mismo,
que el néctar es de la felicidad.

Custodia el Mariscal su territorio
porque no quiere más que a su nación
y a las vecinas va el supositorio

que causa, cuando entra, una explosión.
¡Maldito sea, ay, cualquier villorrio,
donde no quepa cada corazón!

jueves, diciembre 15, 2011

El Sedimento




Amada,
alguien lo llamaría costumbre,
otros, quizá obsesión,
quizá unos terceros dirían
que es mi imaginación
la que me ha hecho quererte más que a nada
y enamorarme como un loco, 
pues aunque te amo,
es un amor a distancia
de mensajes y chats.
¿No va a ser entonces amor de verdad?
¿No tienen las palabras la ternura que una mirada,
si las conduce el mismo sentimiento?
¿No dice tanto una frase precipitadamente escrita,
sin comas y con faltas de ortografía,
como un beso ansioso
si también brota con precipitación
en el límite de nuestra resistencia?

Amada,
si ahora te perdiera,
no perdería sólo palabras,
signos que ilumina un ingenio electrónico,
y que desaparecen como centellas 
cuando la máquina descansa, 
oscura su pantalla,
sino tu dulcísima presencia,
pues tus palabras
aunque idénticas a las de los demás,
sólo cuando tú las escribes,
me traen el aroma y la gracia
por los que ansioso suspiro
cuando te echo de menos.

Amada, 
el tiempo no pasa en balde
para mi corazón, 
pues va sedimentando
con el sucederse de tus palabras,
tus imágenes,
y tu voz,
una pasión de besos no dados
y de caricias anheladas.

Amada,
quisiera alcanzar tu pertinaz corazón
con palabras tan tiernas
que transporten el alma mía;
así, cuando las leas,
sabrás cuánto me ha enamorado
la dulzura de tu hablar,
y lo mucho que ésta aventaja
a la del poeta más fabuloso.



lunes, diciembre 12, 2011

[A MI MADRE]



Ella no va a leer estas palabras, porque no le gustan las pamplinas. Pero no conozco a nadie tan valioso y tan humilde al mismo tiempo como ella. Tiene 80 años pero no ha perdido sus razones para seguir viviendo otros veinte o veinticinco años. Ayer estuvo con unos albañiles, reparando la puerta de la cochera y como estos profesionales estaban haciendo mediciones y poniendo andamios y yo estaba con internet intentando ligarme a alguna chica para encontrar pareja de una puñetera vez, ella solita llevó los ocho sacos de cemento al sitio de la obra. Al final el maestro de obras dijo:

-¿Usted sola, ha traído esto? Vamos a tener que cobrarle un par de euros menos...

Avergonzado de verdad y profundamente agradecido a la absoluta entrega que ha rendido a sus hijos y nietos, no siempre bien valorada por mí, declaro aquí su altísimo valor humano, por supuesto mayor que el mío, y me reconozco desprovisto de fondos para evitar el embargo que mi vida sufriría si de pronto hubiera de pagar su sacrificio de tantos años.

Perdoname, madre. Yo ya lo he hecho...


domingo, diciembre 11, 2011

El Tiempo


Cuanto hoy contemplo
es pasto del tiempo;
el polvo vuelve a ser roca 
y la roca vuelve a ser polvo
pero el hombre muere para siempre
y su paso por el mundo
se extravía en la memoria de la eternidad
como una delicada pluma
hostigada por un ciclón.

¿Pero sabes, amada,
por qué, aunque el hombre muera,
vive para siempre su dicha de amar?
Porque cuando nos besemos
por primera vez,
todo el cosmos guardará silencio
y nosotros solos lo seremos todo
y el Universo entero nos habitará
y, habiéndose encontrado nuestras bocas
tras la desesperada búsqueda,
el Mundo ya no habrá surgido
para nada
y, si alguna vez termina,
el fulgor de nuestro antiguo amor
será su explosión final.



jueves, diciembre 08, 2011

El hombre sin generosidad





No entiendo la mezquindad
del hombre práctico
que no ama lo que no le es útil,
ni se encapricha de lo que no es posible,
ni va tras lo que no existe,
ni cree en su corazón.

¿Qué sabrá un hombre adusto,
apegado a sus costumbres,
de ideas cómodas,
que huye de lo desconocido
y no anhela más que una explicación vulgar
para cada cosa del mundo?

El no entenderá que yo diga
que amar no enloquece
sino que da la luz a la razón,
que la carne sin alma
es solo un cadáver,
que sólo es inspiración sublime
la del instinto,
y que la verdadera fe del Hombre
es el miedo a destruir.

Él es su propio enemigo
y su mezquindad
se mira en el espejo de la muerte.

martes, diciembre 06, 2011

Soy






Soy ansia de libertad,
azote de la mentira,
servidor de la belleza y el bien,
huésped de la soledad,
y un Pirro en la batalla de la vida.

La tristeza puede anegar mis ojos,
llorando la crueldad del mundo,
pero con lágrimas de esperanza

[Unas Palabras al Aire]




Amar y ser amado es necesario por una razón tan misteriosa como la de por qué un pájaro alza el vuelo y otro que hay a su lado permanece en tierra. Si consigo alguna vez ser correspondido por una mujer a la que yo corresponda, seré incapaz de explicar el motivo de mi felicidad, pero un poema saldrá de mí, bramando de alegría, como si se tratara de una victoria contra la negra muerte.
Bécquer, pese a cuantos se han burlado de él, sigue y sigue editándose después de tantas generaciones:

No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira.
Podrá no haber poetas; pero siempre
habrá Poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;

mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá Poesía!

Mientras la Ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida, 
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;

mientras la Humanidad, siempre avanzando,
no sepa a do camina;
mientras haya un misterio para el hombre
¡habrá Poesía!

*  *  *






sábado, diciembre 03, 2011

Amistad Inmortal


El abismo del deseo,
bestia mil veces enroscada
jamás podrá sortearse.
Cuantos a él se asoman
son engullidos.
Tan pronto aman como odian,
huyen de sí, 
dan besos al aire,
extravían la mirada,
siempre en la tierra extraña que ansían.

Hoy abandono un reino
en el que no puedo ser rey.
No sacudo el polvo de mis sandalias,
ni maldigo a sus habitantes,
ni menoscabo el valor de sus predios.
No abandono airado sus castillos,
ni me río de los cortesanos,
ni azoto al paje que me ayuda a subir al caballo.
No puedo bramar 
contra los soldados que me abren las puertas,
ni aguijar a mi caballo 
para que el viento seque mis lágrimas desesperadas.
No puedo maldecir mis recuerdos de esta tierra,
ni vengarme de su desdén,
porque he sido su poeta,
y va a ser mi amiga por siempre.
¡Viva la amistad de corazón!
¡Viva la amistad inmortal!





La Sombra

De luz estaba plena
mi alma,
alumbrada por un hermoso destello
mas la sombra de una nube
ha cruzado mi mente
y otra vez la oscuridad
ha cubierto mis pensamientos
y la amargura ha invadido mi pecho.

En mi Pecho

Nuestros días son sólo humo fugaz,
y en la tempestad del tiempo,
apenas duramos lo que un rayo.
Pero a lo que yo guardo para ti en mí pecho
poco le importa la muerte,
pues tú lo has hecho brotar
y vivirá para siempre.


jueves, diciembre 01, 2011

Ovillejo del Frutero

Le daría, más que guantes,
diamantes;
y, si pasta queda alguna,
la Luna;
y, al mes que viene, con calma,
el alma.
De su alba mano, en la palma
a mi novia le pondría,
si va bien la frutería,
diamantes, la Luna, el alma.

El Celoso Egoísta

Pides unos versos donde te diga
de qué modo es el amor que me inspiras.
Poco trato tengo yo con las liras
pero sea, pues, si insistes, amiga.

"Quiero, cuando nos casemos, que siga
la ley tu lengua de odiar las mentiras;
pues la piel, querida, te he de hacer tiras
si otro hombre el deseo de ti abriga.

"No hablarás nunca más con hombre alguno,
grande o chico, cristiano ni moruno,
al teléfono, chateando o por señas.

"Si quieres un pasatiempo oportuno,
reza, cose, lava o peina tus greñas.
¿Habrá otro amor más parejo al que sueñas?"

miércoles, noviembre 30, 2011

Amistad


Tu amistad,
navegando a bordo de esa vocal 
a la que un anillo encierra,
¿cuántas alegrías no me ha traído,
cuánta compañía no me ha ofrecido,
transportada
hasta este apartado hogar
que la muerte
y su ejecutor, Belcebú,
saquearon
con tan vulgares procedimientos,
sin dejarnos más enseñanza vital
que la que extraen
quienes glorifican el dolor?

Despertaste mis sentimientos
al ofrecerme tu mano
cuando el ánimo me fallaba,
al abrirme tu corazón
en un torrente de mensajes
de afecto e interés,
al dejar que intuyera el aliento
de tu risa joven y cómplice,
al darme tu confianza y tu afecto
de mujer inteligente y creativa,
o al leer los poemas
de este poeta 
solitario y aturdido,
que aún no es ni quizá sea nunca
Ronsard, ni Alberti, ni Boscán.

Por todo esto,
te tengo en mi corazón
en el sitio de las cosas buenas,
y, sabiendo que ahora cuento contigo,
con gran jactancia
y espíritu de revancha,
llevo mis dedos extendidos
a la visera de una gorra imaginaria
y, como un militar,
saludo a la segadora
y también al verdugo inmundo,
porque aunque algún día,
me ganarán la guerra,
no han podido arrebatarme esta batalla.



domingo, noviembre 27, 2011

Preocupación del amante



Hermosa ninfa, cuando junto al río
deshojas sobre tus muslos desnudos
una margarita con labios mudos,
yo, a tu lado, tu opaco rostro espío.

Y, pues me inspiras desconfianza, ansío
saber si el mayor soy de los cornudos
o sólo son míos tus pies menudos,
mías tus pestañas, tu vientre, mío.

Dime, ninfa amada: cuando despojas
la flor, ¿qué dices por coquetería
con cada pétalo que le deshojas,

"me quiere, no me quiere..." y eres mía
o, y es que eres de quien tú te antojas,
"éste, sí, aquél, no, ése, otro día..."?

viernes, noviembre 25, 2011

Noviembre


Como las hojas marchitas de otoño
que las ráfagas de un viento caprichoso
arrastran y remueven de acá para allá
porque la raíz que las alimentaba
ya no forma parte de ellas,
así me siento yo este día de noviembre.

Desnudo de la esperanza que me ataba a la vida,
condenado por el dios de mi religión,
desalentado, sin alma,
aturdido en medio del vacío,
ciego a cuanta felicidad alberga hoy el mundo,
así me siento yo este día de noviembre.


jueves, noviembre 24, 2011

No me dejes


La soledad me hiela el corazón
si te pierdo de vista.
Aunque me esfuerce en no pensar en nada, 
no puedo sacar de mi mente que te amo, 
que anhelo tu presencia 
y que no quiero perderte. 
¿Dónde has ido? 
¿Con quién estás? 
Temo estar lejos de tu corazón, 
temo no ser nada para ti, 
temo que te vayas, 
que desdeñes mi amor porque el amor de un pobre tonto 
no es nada para ti. 
No estoy celoso, 
no quiero arrebatarte tu libertad, 
lo único que quiero es que no me olvides nunca 
porque, si me olvidas,
la soledad me hiela el corazón.



miércoles, noviembre 23, 2011

El monstruo que habita mi alma

Contra el monstruo que habita mi alma
nada puedo hacer.
El me arrastra,
cargado de desconfianza,
a dejar el vacío a mi paso,
cuando emerge desde lo profundo de mi océano,
y cuando ya nada queda,
hecho nada él también,
desaparece en su laberinto del Mal.





domingo, noviembre 20, 2011

La Esperanza Recuperada

A ella.
Te escribí este poema una vez
creyendo que el camino hasta ti
me mostraba al fin los últimos metros.

Luis Rafael García Lorente




Un nuevo día ha cambiado todos los días
y así, con mi esperanza recuperada,
observo el lento e incansable fluir del oleaje del tiempo
y, puesto que una de esas olas te traerá a mí,
mi imaginación ya representa
lirios llegando a mi ribera,
espumas de plata forjadas por el aire,
racimos de esmeraldas,
el viento oliendo a canela
y en lo alto brillando,
oro puro,
una promesa de dicha eterna.

Tu rostro, hermoso y pacífico
como el de una niña,
y con la nobleza de las espigas de trigo,
se ha hecho llave de mi corazón
y tu alma, vigorosa y delicada flor,
donde vibra la bondad
y luce la inteligencia,
donde habita la alegría
y se exalta la risa,
paga con un paroxismo de felicidad
unos días oscuros como la pez.

Ojalá los días miserables
de los desheredados del mundo
vieran la nueva esperanza que a mí se me da.
Su pan dejaría de saber a cinismo,
y su alma no se apagaría
bajo el signo lamentable
del sufrimiento y la humillación.
Pues yo he sentido hambre de ti
y el dolor llenaba mis horas.
Temía un oscuro destino
y encaminaba los pasos sin remedio
hacia un pozo amargo.
Pero hoy,
cuando amanezca,
todos los caminos
acabarán en ti
y tus palabras serán alimento
de mi alma desnutrida.

Ojalá la inhumana enfermedad
abandonara a los hombres
como a mí la soledad;
la vida no sería
lobo cruel de la carne
que desgarra, quiebra y devora.
Pues mi corazón se había cerrado
y, sólo atento a falsos fines,
vivía ajeno a la causa del Mundo
y, cuando tú lo abriste,
con tu mano de violetas,
¡qué honda melancolía lo inundó
al reencontrar al Amor
y no ser correspondido!
Pero hoy,
cuando amanezca,
tus hermosos ojos calmarán mis síntomas
y tus labios
con una sola palabra curarán.

Ojalá la destrucción de la vida
dejara de ser la causa
del músculo del hombre
como la de mis versos ha sido
matar mi ansiedad.
Pues mientras no te tenía
mi alma erraba
como un asesino sangriento
y a poco que tu recuerdo me torturara,
escribía un poema
para enterrar el día.
Pero ahora que ha amanecido
y veo tu rostro en todo lo que me rodea
enamorado y dichoso,
libre y con ganas de cantar,
exaltaré la vida en los poemas que escriba
y emplearé mi vigor
en firmar un armisticio
entre nuestras anhelantes bocas.


Rondo-Allegretto de la 
Sonata Waldstein
de Beethoven
(D. Barenboim)



sábado, noviembre 19, 2011

Si te involucraras...



No, hoy no hablo de mi amada,
hablo de vosotros,
de todos los demás,
del cerrojo que nos separa.
De la felicidad que nos negamos
dejando que valga más
la suspicacia y el prejuicio
que nuestras ansias de ser hermanos.

jueves, noviembre 17, 2011

Tu nombre




Mi corazón te nombra
entre todas las cosas,
cuando me habla de la vida.
Y tu nombre suena a torrente de fuerza,
a delicadeza de la brisa, a manantial de perlas,
a sabiduría del águila, a atracción de abismo,
a devastación de incendio, a agua, frescor, altura,
a gozo de la risa,
hermandad del bien,
felicidad y luz del cielo...

Todo eso pesaría sobre mi mano
si la rozaras con la tuya
buscando el signo oculto
de mi amor a ti reservado.



lunes, noviembre 14, 2011

Puedo

Diosa  de aire,
eclosión de aurora,
tú eres mía
como la nube es del rayo,
como el mar de los atunes,
como las rebajas del que da codazos
para pasar el primero
sin importarle las protestas,
tú eres mía
como de los sueños el Mundo,
como del angustiado la esperanza,
como del extraviado el faro,
mía eres, oro de mi codicia,
porque me lo ha soplado tu viento.

domingo, noviembre 13, 2011

Estoy solo

Muero porque estoy solo,
porque no te tengo,
muero,
muero las mil muertes del cobarde,
las otras mil del impotente,
las mil del nacido hombre,
las mil del perdedor,
muero infinitas veces 
cada nueva mañana que despierto sin ti.


No me amas.
¿Crees que todavía has de convencerme de ello?

Amas a un hombre mejor.
No sé qué tengo que oponer a eso.

Pero te caigo bien,
no rehúyes mi compañía,
alguna vez te he hecho reír.
Quizá no llevo luz a tu vida,
ni necesitas mi presencia,
ni deseas mi abrazo,
ni mi beso,
pero quieres ser mi amiga.
Me preguntas si tengo bastante y
me pides una respuesta sincera.

La más pequeña cosa que me viene de ti
casi no me cabe en el alma,
que admira con inquieta reverencia la mano que me la da,
¿y no iba a ser bastante?

Pero mi pecho me habla de ti
y me dice que eres la que antes de nacer
lo hacía bailar
con la promesa de unos besos,
que harían de mi vida en la Tierra un paraíso.
¿Qué eres?
¿Por qué mi amor por ti no tiene freno
ni límites ni remedio alguno, mi dulce castigo?
¿Dónde se han visto nuestras almas antes de ser de carne y sangre?
¿En qué sagrada encrucijada nos dieron la luz de la vida
si ya te recordaba con dolor antes de conocerte?




sábado, noviembre 12, 2011

Plegaria



A ella.

El autor


¿Por qué no me amas
si no hay otra luz en mi vida,
otra dulzura, ni esperanza,
no hay más dicha,
esplendor o gloria,
ni hay mayor manantial de armonía
o presentimiento de felicidad
que cuando me muestras el más pequeño afecto?
¿Por qué no me amas,
si un beso de tus labios
es la promesa futura 
de la fe que me aleja de la desesperación?


jueves, noviembre 10, 2011

Opera Caritatis



Barrigón y calvo,
triste y confuso,
solitario y aislado del mundo,
lloro mi pena de abstinencia.
Al diablo mandaría
poemas y lagrimillas
por una mujer de una noche,
que aunque desde cien de sus rincones la mire,
no deje de verla borrosa,
ni medida con la mirada,
sea menos larga que el Orinoco,
ni por mucho que me pese,
más ligera me parezca que el serrín.

Delgada y bien formada,
castaña o morena,
caliente y cariñosa,
bien podría una mujer 
de caritativa condición
arrimarse a este poeta
cuyo corazón es un erial maldito
y hacerle vivir
la ilusión de un paraíso terrenal
con sus manzanas de volúmen extra
y una serpiente,
que, a falta del castigo divino,
todavía va erguida de aquí para allá.

Buscándote




Vida mía,
mi deseo de ti y sólo de ti
tan inabarcable es
que si una fría cifra fueras,
un tanto por ciento,
la estimación de un despectivo
y altivo profesor,
mi carne te buscaría
ansiosa entre los vagos signos.

O si fueras un tema de política,
pueril juego inacabable
de mezquinos y perversos abogados
que convierten en eterno el sufrimiento,
perdería el alma y la cordura
en el placer de rozar con mis dedos
las infinitas hojas de las actas interminables.

Si fueras una cuestión de tráfico
(si tengo o no preferencia en el paso,
si puedo adelantar o permanezco en mi carril,
si voy a más o menos velocidad,
si aparco aquí o allá),
el motor se me calaría
aturdido yo por la hermosura y perfección
de semejante disposición convencional.

Vida mía,
delante de ti
ansío abrazarte con fuerza, besar tus labios rosados,
extraviarme en alguna región de tu indómita vastedad,
pero me lo has prohibido.
"Sólo amigos", dices;
y yo miro tristemente
en el fondo de la taza,
apurado ya el café.

Si no dejas que me encuentre en tu cuerpo,
si a penas tus mejillas puedo rozar
en un contenido saludo
y huyes de mi cuerpo y yo del tuyo
con supersticioso decoro,
la amarga soledad
será lo que acaricie mi piel
aun amando a otras mujeres
pues sólo a ti te ha elegido mi alma,
que ahora te busca
sola y sin esperanza
entre los demás seres del mundo.

miércoles, noviembre 09, 2011

Pasos Vacíos

Pensé que te podría olvidar pero no hay 
fuerzas para tanto dentro de mí . Escucha
lo que sentí cuando mis pensamientos 
volvieron a encontrarte en su camino
y creí que eras tú la que me abandonabas.

Luis Rafael García Lorente 


¿Hacia dónde me lleva el tiempo
ahora que ya no espero nada?

Las horas ahora pesan como montañas;
la clara luz del sol no llega
hasta el sombrío mundo de mi alma;
el recuerdo de mi amiga
es fría navaja que me hiere
y un destino de amargura
parece guiar con crueldad el rumbo de mis días.

¿Hacia dónde me lleva el tiempo
ahora que ya no espero nada?

domingo, noviembre 06, 2011

Espiga Dorada

Sobre una duradera nostalgia
por una aparición fugaz.
El que sólo puede amar lo que puede 
tocar, sólo ama su mano. Que esté 
tranquilo, será enterrado con ella.

Luis Rafael García Lorente

¿Por qué estaba seguro
de que no ibas a amarme?
¿Por qué vi tu sonrisa y, con tristeza y rabia,
aparté mi rostro?
Yo sabía, bella desconocida,
que eras tú,
sólo tú, la asesina de mi muerte;
que podría amar hasta el infinito
tu mirada serena y dulce;
que eras recipiente
de cuanta ternura fuera capaz de sentir;
que jamás me heriría la soledad
estando junto a ti, mi hermosa espiga dorada.
Por eso,
sólo por eso
te ignoré,
porque jamás podría pagar
una dicha tan grande.
Pero todavía voy
al lugar en que te encontré
por si estás otra vez ahí,
y puedo lograr al menos por estafa
lo que no alcanzaría
a ganarme honradamente.

sábado, noviembre 05, 2011

Enigma


Como dos enigmas
que mi alma contempla sin comprender,
así son mi corazón y el tuyo.
Te anhelo, busco tu rastro,
te desconozco,
abro más los ojos,
pero la oscuridad te oculta,
cómplice de tu deseo.
Eres aire, vapor,
nunca hallo nada cuando llego hasta ti
más que la boca amarga
de cantar tu ausencia.

¡Qué hermosa eres,
qué inaccesible a mi fuego!
Me interrogo.
¿Por qué me siento tu dueño,
por qué te pido,
por qué no entiendo tu airada indignación?

Pero yo no sé nada,
no sé por qué la luna sigue al sol,
ni qué se quiere cuando se ama,
ni a dónde va un sentimiento que muere
o un deseo que no es atendido,
ni a quién das tu sonrisa
ni por qué, así tan fácil, se la das.

miércoles, noviembre 02, 2011

La Cara Rajada

Este poema lo dedico a la gente solitaria 
que suspira por encontrar el amor una vez.
No exijas  lo que no te exiges.

Luis Rafael García Lorente




Tiene la Muerte la cara rajada
en una pendencia con el Amor,
por eso nos horroriza su rostro
y no hay muerte que no cause pavor.

martes, noviembre 01, 2011

La manera en que te amo

A la mujer que me ha inspirado este poema.

Luis Rafael García Lorente


Si entre los músicos de hoy
doce compositores hubiera mejores que Beethoven
y todos ellos se empeñasen en retratar
la dulzura de lo que significas para mí,
trabajando duramente codo con codo, 
puliendo mil veces 
lo que ya quedaba claro la primera
y, para que su esfuerzo no quedase disperso,
se redujera todo su inmenso trabajo 
a cuatro minutos gloriosos,
sería tan sublime que nadie lo podría resistir 
sin ser vencido por el llanto
pero yo, muy contento, lo cambiaría sin dudar
por cuatro minutos junto a ti.

El frío récord
que hace patinar hoy a los norteamericanos
cuando van con sus maletines al trabajo,
con sus carretillas de perritos calientes 
o con sus guitarras eléctricas,
no bastaría para enfriar
el fuego que arde en mi pecho enamorado,
encendido por tu recuerdo.

La deliciosa delicadeza
de la flor más hermosa y bella,
de pétalos rizados
y dibujados con perfección absoluta
por la anciana y sapiente naturaleza
no puede igualar su efecto en mis sentidos
al del sonido de tu risa fresca y amable
cuando te ríes de mi silencio cohibido.

Ni aunque me empeñara en superar 
a cuantos poetas han llenado de belleza
a las palabras
y diera en escribir un poema diez veces más bonito
que el más bonito que ha cantado jamás
la garganta de un hombre,
sabría jamás el tiempo
hasta qué punto te amo.




Sueños de gloria



Quimeras del humillado,
ambiciones de un orgullo herido,
sueños de gloria,
¡qué solo vuelvo de vuestros afanes!

Codicia de grandeza
que fatiga mis pasos
y debilita mi voluntad,
pero nunca conduce a nada, 
pues es camino hacia el vacío,
sonrisa que nos atrae 
y, ya en la cumbre,
se tuerce, traicionera, en una mueca,
de indolencia y odio.

Rostro en la muchedumbre,
honor que vuela con la Fama,
añorada aprobación del poderoso,
¡qué solo vuelvo de vuestros afanes!



lunes, octubre 31, 2011

Quédate aquí



Aunque tenga que amarte sólo a través
de la Poesía, siempre estarás a mi lado,
pues yo te he mirado al fin a los ojos y tú
a los míos.  Tuyo es este poema, 
sin tus bellezas, jamás se habría escrito.

Luis Rafael García Lorente

¿Quién soy yo
para atarte a mi?
Tan sólo la sombra de un hombre,
que ha osado aspirar a un bien tan alto.
Pero has de escuchar mis ruegos,
sólo porque he apostado por ti;
sólo porque he arriesgado a todo o nada mi corazón,
que ahora derrama lágrimas
y, angustiado,
tiembla ante tu impiedad.

No te vayas.
 Si te fueras, ya no quedaría nada;
si te fueras,  
incluso una lámpara sobre una mesa,
un árbol encerrado en un jardín,
se volverían enigmas para mí.
No hay otro objeto en mi corazón
que alcanzarte y amarte todos los días que me restan,
aunque, mohíno, sólo acierto
a temer por nuestra libertad.

domingo, octubre 30, 2011

Preguntas


Para mi hermosa Dulcinea, 
descomunal secuestradora de mi corazón.
Un pájaro que viera quebradas sus alas
en el centro de un inmenso erial
 no sentiría mayor angustia, 
temeroso por su vida, 
que yo ante tu obstinado y cruel desdén.

Luis Rafael García Lorente


Eres el sueño que mueve mi vida,
soñado
el primer día que vi la luz del sol;
¿estoy yo en los sueños
que agitan tu corazón?

Miro tu rostro y veo
dulzura y sufrimiento;
¿puedo detener en él la mirada
y, perdiéndome en el enigma de tus ojos,
soñar con que me miren algún día?

Tu contagiosa alegría
me haría dichoso
si alguna vez no la enturbiaran mis solicitudes;
¿alguna vez seré yo
el que te haga feliz?

Tu presencia
es para mí,
 una hermosa sensación de plenitud y alivio;
¿si yo te necesitara para siempre, jueza temible,
te apiadarías de mí?

Decepción

(Este poema habla de unos amantes
que han caído torpemente en la rutina)




Sólo importan las miradas
cuando escucha el corazón;
cuando escucha el corazón,
sólo importa el calor de una voz
o el tacto de una mano.
No hay sitio para más
en nuestras saturadas almas.
Por eso sé
que ya no hay amor.

viernes, octubre 28, 2011

El Ultimo Día

Dedico este poema a mi amiga Montse C.


¿Tendrá piedad de mí la tiranía del dolor,
que persigue mi vida,
el último día?
Si me marcho con soledad en el alma,
si nadie me ha traído un amanecer,
si todo ha sido decepción
y no he visto más que rocas en mi camino,
¿a quién lanzaré mi adiós?
¿Quién me lo querrá tomar?
¿Qué quedará de mí
cuando las volutas de mi último aliento
se aquieten en el aire?


jueves, octubre 27, 2011

Agridulce

Dedico este poema a mi amada.
No he encontrado mayor prueba
de amor hoy que pensar en la pena
dichosa de una madre, en tu pena dichosa. 

Luis Rafael García Lorente



Dar la vida, amada,
es agridulce.
Es agrio 
el dolor de este mundo,
al que traes
al ser que más amas.
Es agrio
el cuidado temeroso de su bienestar,
siempre amenazado,
siempre en tu dolorida conciencia.
Es agrio
el desagradecimiento de ese ser,
que no devuelve ni la mitad
de tu prodigioso amor.
Pero es dulce
saber que ha estado en tus entrañas,
y que nunca te sentirás sola
pues tu corazón le ha hecho vivir.
Es dulce
cuando te sonríe y te besa
y no ignora
tu importancia.
Es dulce
cuando, por un milagro de la vida
te demuestra,
para tu inmenso gozo,
su felicidad.

sábado, octubre 22, 2011

Cupido

A los enamorados no correspondidos,
santos mártires torturados por un dios todo terneza, 
como suele ser normal entre  torturadores.

Luis Rafael García Lorente


Dicen que tienes alas de pluma y un arco de madera,
rata de corazones,
pero yo sé que cuentas con moderno armamento.
Pilotas un caza y disparas
fuego a discreción.
Daños colaterales
son los ejércitos de enamorados
que atormentas con tus heridas
víctimas de tu guerra humanitaria


viernes, octubre 21, 2011

El Amor

Por supuesto, a ella.
Mi corazón sufre y vela porque no te ve feliz
pero ¿qué puedo hacer yo si sólo soy un loco
que no sabe más que estropearlo todo?

Luis Rafael García Lorente



Amor es una ciencia
de las excepciones,
puedo ver lo que eres
donde las palabras y las formas
no llegan ya.
Querer es el conocimiento
de lo que amamos
en su más pura concreción.
Por eso cuando más te ame
será cuando más misteriosa sea
mi representación de ti.


jueves, octubre 20, 2011

Yo

¿Y a quién más propiamente puedo dedicar este poema?
¿Al que sella con su tampón certificados sin fin,
feliz en su cómodo asiento, la barba bien rapada, bigote
para mostrar una cierta respetabilidad y que encuentra
sumamente interesante hablar de conservas y neumáticos?
¡Ni hablar! Se lo dedico a ella. 
A ti, sexi treintañera, más dulce para este abuelete feo 
que te está hablando que un caramelo de nata
y mas amarga que la misma muerte y el mismísimo fracaso.

Luis Rafael García Lorente



Hay ratas con sarna y llagas purulentas
a las que sus asquerosas semejantes da asco acercarse;
hay gusanos que ningún pájaro quiere comer;
hay yogures 60 días caducados que ni siquiera abren
los mendigos que saben leer;
hay sustancias de emanaciones tan infectas
que incluso las moscas temen poner sobre ellas sus
sucias patitas;
hay billetes de 500 euros tan manchados de sangre
que quien llegara a verla se entregaría
a la pobreza más retirada;
y yo soy un enamorado tan ridículo,
insignificante y desafortunado
que me rechazaría la mujer menos solicitada y hermosa,
¿cuanto más la dueña de esos ojos de chocolate y miel,
esos labios de terciopelo
y ese alma tan llena de decisión y fortaleza...?

domingo, octubre 16, 2011

Deseo



A ella.
No es fácil hacerlo, pero te amo.

Luis Rafael García Lorente

¿Qué quieres?
¿Alas para volar,
que la muerte sea sólo un sueño,
beber el brevaje que beben los dioses,
que llueva oro durante tres horas,
que haya gatos en la luna...?
¿Y por qué a ella sí?

jueves, octubre 13, 2011

El Aldeano

Lo dedico a la que no ha llegado ahora a mi 
alma sino que siempre ha pertenecido a ella
sea cual sea el destino que tengan nuestras vidas.
Es para ti, que sabes quién eres.

Luis Rafael García Lorente


Bella habitante de Susa
de triste mirada,
en el monstruoso ejército de Jerjes
sólo soy uno más.
Es muy probable que muera
atravesado el gaznate
por una flecha de los griegos astutos,
así lo dice el oráculo que un sacerdote de mi aldea
pronunció frente al fuego sagrado.
Por casualidad,
caminando por esta ciudad,
vi este hermoso jardín,
y en él la más bella flor que he visto jamás.
Me llevo una espina
prendida en el corazón,
y cuando en muy lejanas tierras
el terror de la guerra acongoje mi alma,
la fatiga y el hambre castiguen mi cuerpo
y mis ojos me muestren los patéticos estragos del Mal,
habitante del alma humana,
aun querré vivir,
desearé oler el aire y saciarme de agua fresca
y bañarme en los ríos de Grecia
y comer la fruta de los huertos abandonados.
El último día de mi vida,
si por la piedad del dios Ahura Mazda
mi destino mejora
y no muero en la guerra,
Tampoco el vacío tortura será de mi alma
y, si lloro, será sólo por la alegría
de haber conocido
este plácido jardín
en un día de la Tierra.